arsenal de santiago

A lo largo de la historia de Madeira escaseaban las informaciones sobre la construcción y la manutención de los inúmeros navíos que demandaron la bahía de Funchal. A lo largo de los siglos XVII y XVIII, las informaciones se limitan a referir reparaciones sumarias de navíos en tránsito en la ribera de la playa de Funchal. Es posible que, en mediados del siglo XIX, en la desembocadura de la Ribera de São João tuviese funcionado un pequeño arsenal para apoyo a la manutención de las barcazas y fragatas del carbón de la casa Blandy, Bros. & C.ª, cuyos empleados residían en un pequeño barrio en esta área, antes de que se concentrara provisoriamente, cerca de los finales del siglo XIX, en el barrio de Santa María y de Corpo Santo, y después de 1914 de forma definitiva. En este barrio, se montó el Arsenal de Santiago (o de S. Tiago), transformándose después en la Madeira Engineering Company, donde trabajaron los más habilitados/habilidosos técnicos madeirenses de la área. Fue desactivado en 1992.

Palabras-llave: barcazas; bomboto; calafates; construcción de navíos; fragatas del carbón.

Varadouro do arsenal. Arquivo Rui Carita.
Varar em Arsenal. Archivo de Rui Carita.

A lo largo de la historia de Madeira escasean las informaciones sobre la construcción y la manutención de los innumerables navíos (Navíos) que demandaran la bahía de Funchal. Sin embargo, el primer documento llegó a nuestros días a través de la Cámara Municipal de Funchal (CMF), enviado por el rey D. João I (1357-1433), el 11 de mayo de 1425, donde se agradece el apoyo dispensado en Madeira, en principio, a un navío real que aquí llegó desmantelado (AHM, XV, 1972, 7). En las primeras informaciones que tenemos sobre el poblamiento, Francisco Alcoforado refiere en su Relación que, con el aprovechamiento de las maderas, luego en los primeros tiempos del poblamiento, se comienzan a construir en Madeira navíos de gavia y castillos de proa, que hasta entonces «no había en el reino, hasta porque no tenían a donde navegar», solo existiendo carabelas en Algarve y barinés en Lisboa y Oporto (ALCOFORADO, 1975, 94), lo que es, ciertamente, un poco de exagero del cronista. De este modo, las informaciones que tenemos respecto a este no son propiamente sobre la construcción de navíos, pero si sobre pequeñas embarcaciones, como refiere después Gaspar Frutuoso (1522-1591) en relación a Porto Santo, donde había, inicialmente, dragos tan gruesos que, con el troco de un solo árbol, fabricaban embarcaciones para seis y siete hombres, utilizadas para la pesca, aunque también añada que, por entonces, ya había pocos y que iban faltando (FRUTUOSO, 1968, 62), El cronista azoriano, mientras tanto, vuelve a citar la información de Alcoforado sobre la construcción de navíos de gavia y de castillo de avante/proa (Id., ibid., 84), conforme lo transcribió Jerónimo Dias Leite (c. 1537-c. 1593). En el elogio que hace de los hechos del gobernador Tristão Vaz da Veiga (1537-1604), por quien nutria una enorme admiración, Gaspar Frutuoso se refiere que el mismo mandó hacer dos navíos en Funchal. El primero era una galera, que «salió una pieza muy bien hecha», con 17 remos de banda y un espolón de abordaje en bronce, y la segunda una fragata de 12 remos por banda, para vigilar desde afuera y ayudar a la galera. Cita incluso que la fragata fuera lanzada al mar en el día de san Antonio, 13 de junio de 1589, siendo pagada con el dinero de la imposición destinado a las fortificaciones (Id., ibid., 205). Claro que no se trataba de navíos de largos recorridos, e inclusive, el término «fragata» no tenía el significado que le damos hoy, siendo una embarcación, de frágil porte.

A lo largo de los siglos XVII y XVIII no volvimos a tener más informaciones específicas de este género, limitándose la ribera de la playa de Funchal (Playas) a hacer reparaciones sumarias de navíos en tránsito, para lo que había calafates y otros maestros. Se construían pequeñas embarcaciones, de que tenemos información, no solo en Funchal, pero también en Machico y en Cámara de Lobos, lógicamente para la faina de la pesca y cabotaje. En esos siglos deben haber funcionado zonas de manutención en los límites de la playa de calhau de Funchal, una de las cuales recientemente colocada al descubierto con el aluvión (Aluviones) del 20 de febrero del 2010 y escavada por el arqueólogo Daniel Sousa, en mediados de 2013. Estas excavaciones revelaron el área de un antiguo varadero o arsenal en la desembocadura de la ribera de São João, abajo del nivel del antiguo Hospital de São Lázaro, con evidencias arqueológicas de los siglos XVII, XVIII y XIX, conjunto de escombros, probablemente a mediados del siglo, con las obras de la carretera de Pontinha y, después, con la construcción del Parque Santa Catarina. Además de una zona de antiguos hornos, con ladrillo refractario de varias épocas, se exhumó un pilar de un cabrestante (guincho) de buenas dimensiones, y, más remoto, la base de otro. Esta área debería servir igualmente de apoyo al horno de cal de mediados del siglo XIX, existente en los arrecifes de São Lázaro y de Santa Catarina, tal como al pequeño fuerte existente en aquel local, trabajo general de que llegaron a nuestros días algunas fotografías. En este local debe haber funcionado también un pequeño arsenal en los mediados del siglo XIX para el apoyo y manutención de las barcazas y fragatas del carbón de la casa Blandy, Bros. & Cia. (Blandy, Familia), cuyos empleados residían en un pequeño barrio en esta área, pagando alquiler muy económicos (CALDEIRA, 1964, 19), antes de que se concentraran, hacia los finales del siglo XIX, en el barrio de Santa Maria y del Corpo Santo. En este barrio existían innumerables pequeños talleres de calafate, habiendo registro de 30 maestros en 1847 (Id., ibid., 130), que concertaban pequeños barcos y canoas para el servicio de pesca y del bombote [venta a bordo] en el puerto, siendo las reparaciones ejecutadas al aire libre y en la Playa de Calhau. Este campo pasó por varios nombres: Campo das Loucas, de Santiago o Campo dos Chalons, dado que allí se hacían ejercicios militares de los milicianos acuartelados en la fortaleza; después, Plaza Académica y Campo de Carlos, cuando de su arreglo para las exposiciones por ocasión de la visita regia de 1901; y finalmente, Campo Almirante Reis, con la implantación de la Republica. Zona de habitación, trabajo y ocio por excelencia de los marítimos de la ciudad, allí vino a nacer el Club Sport Marítimo (Marítimo) y, después, el Unión Fútbol Club (Unión de Madeira), siendo casi todos los practicantes de estos clubes, en los inicios del siglo, empleados en el bombote y demás servicios marítimos.

El primer arsenal digno de este nombre fue levantado cerca de los finales del siglo XIX, en 1880, provisoriamente y después de forma definitiva, al este de la Plaza Académica y del Campo de Santiago, por la casa de Blandy, Bros. & Cia y en terrenos inicialmente de servidumbre militar. Con base en la cartografía militar del área, podemos seguir las varias fases de instalación, con los proyectos del área también desocupada, en 1886 (GEAEM, 5513-1A- 12A-16), el proyecto general de instalación de la primera fase del Arsenal de Santiago, entonces Arsenal del Blandy, en 1897 (GEAEM, 5519-1A-12A-16), y las adquisiciones del nuevo lote para la ampliación del arsenal, entre 1921 y 1929 (GEAEM, 5549-1A-12A- 16, 10931- 2A- 24A- 111, y 7478- 1A – 12A – 16). El Ministerio de la Guerra, por el decreto nº 1057, del 18 de noviembre de 1914, inició un proceso de venta de los terrenos de utilización militar, e, inclusive, de fuertes y fortalezas desactivados, por lo que el arsenal ocupó los dos lotes de terreno entre el pequeño Ribeiro Seco de Santa Maria Maior y la Fortaleza de Santiago, adyacentes a la antigua muralla de Corpo Santo. El Arsenal de Santiago, o de São Tiago, se transformó después en la Madeira Engineering Company (MEC), donde vendrían a trabajar los más habilitados técnicos madeirenses del área. El 9 d noviembre de 1992, la RAM, la CMF, la MEC y la Sociedad Inmobiliaria del Terreno del Arsenal celebraron un protocolo relativo a la transferencia de la empresa industrial de reparación naval y metalurgia con equipamientos y astillero del Arsenal de Santiago para el Parque Industrial de Cancela y para el Terminal Marítimo de Caniçal, siendo posteriormente construido en el antiguo arsenal, en la zona vieja de la ciudad, el Hotel Porto Santa María.

En la zona del antiguo Mercado D. Pedro V, donde se levanta hoy, aproximadamente, la Aduana Nueva, también existió entre los finales del siglo XIX y los inicios del XX un astillero o arsenal, propiedad de la Cossart Gordon y, después, de la Empresa del Cabrestante, de que fue impulsador y gerente João de Araújo. En este astillero se construían los veleros Gonçalves Zarco y Fernando, para la firma Baganho Nunes & Cia Lda., del continente, el vapor São João de aquella empresa y varias lanchas de cabotaje y tráfico del Puerto de Funchal. Era en ese astillero que se hacía, antes del prolongamiento de la muralla de Pontinha, en 1933, el servicio de carga y descarga de los navíos anclados en la bahía, para lo que disponía de un gran número de embarcaciones y trabajadores. Del cabrestante salían continuamente volúmenes de mercaderías transportadas por juntas de bueyes con destino al portón de la Aduana, en la calle de Praia, de que han quedado muchas fotografías. Con la apertura de la avenida del Mar, en la década del 40 del siglo XX, este astillero pasó para la Praia Formosa, pero era extinto poco más de dos décadas después.

En los alrededores de Funchal funcionaban otras empresas semejantes, como en la casa Wilson & Sons, en el sitio del Gorgulho, en los alrededores de la Quinta Calaça, que era utilizada para reparación de las diversas embarcaciones de aquella firma proveedora de carbón de piedra, y de que subsisten aún las paredes del almacén. La agencia de navegación Cory, Bros. & Cia., también tenía un pequeño astillero y arsenal en el sitio de Portinho, en la feligresía de Caniço (CALDEIRA, 1964, 32), de la que subsisten igualmente las ruinas de los almacenes.

Bibliog.: manuscrita: DSIE, GEAEM, Cartografia, 5513-1A-12A-16, Alfredo Augusto de Vasconcellos, Planta do Campo de S. Thiago, Funchal, 1886; Ibid., 5519-1A-12A-16, Planta: Projecto de Melhoramento do Campo de S. Thiago, Funchal, 1897; Ibid., 5549-1A-12A-16, Carlos W. Sardinha, Propriedade Requerida para Venda, Ampliação do Arsenal Blandy, Funchal, 1922; Ibid., 10931-2A-24A-111, Carlos W. F. Sardinha, Planta dos Terrenos Adquiridos ao Ministério da Guerra, ao Sítio de S. Tiago, na Cidade do Funchal, pela Firma Blandy Brothers & C.ª, Funchal, 1922; Ibid., 7478-1A-12A-16, Projecto de Melhoramento do Campo de S. Tiago, Funchal, 1929; impresa: ALCOFORADO, Francisco, Epanáfora Amorosa: Descobrimento da Ilha da Madeira: Ano 1420, texto crítico y notas informativas de José Manuel de Castro, Braga, J. Castro, s.d. [1975]; Arquivo Histórico da Madeira, vol. XV, Funchal, Junta Geral, 1972; CALDEIRA, Abel Marques, O Funchal no Primeiro Quartel do Século XX: 1900-1925, Funchal, Eco do Funchal, 1964; FRUTUOSO, Gaspar, Livro Segundo das Saudades da Terra, com Palavras Prévias de João Bernardo de Oliveira Rodrigues, Ponta Delgada, Instituto Cultural de Ponta Delgada, 1968; LEITE, Jerónimo Dias, História do Descobrimento da Ilha da Madeira e da Descendência Nobilíssima dos Seus Valorosos Capitães, introd. y notas de João Franco Machado, Coimbra, Facultad de Letras de la Universidad de Coimbra, 1949; SILVA, Fernando Augusto da y MENESES, Carlos de Azevedo de, Elucidário Madeirense, ed. facsímile de la ed. de 1940-46, 3 vols., Funchal, Secretaria Regional de Turismo e Cultura, 1998.

Rui Carita

(atualizado en 11.11.2016)